ASN

LA PRÁCTICA EDUCATIVA BASADA EN EL APRENDER A SER Y LA NEUROCIENCIA

La práctica educativa basada en el Aprender a Ser y la Neurociencia no pretende ser un método de enseñanza-aprendizaje, es más bien una manera de entender la educación basada en los principios de la neurociencia, donde el Aprender a SER se convierte en el pilar fundamental en el que se sustentan todos los aprendizajes.

En nuestra labor diaria dentro de la escuela vemos como cada vez más maestros y maestras tienen la iniciativa de querer cambiar la educación desde dentro, cómo sienten la motivación suficiente para plantear reformas basadas en las últimas innovaciones educativas y como sienten el deber de formarse para dar la respuesta adecuada que se merecen sus alumnos. Pero también hemos visto que, a causa de estas ganas de mejorar, cada uno de nosotros se forma en un aspecto o metodología concreta (ya sean las TIC, la gamificación, el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje basado en proyectos, etc.) y se hace «fiel» a esa manera de plantear las actividades y se olvida de que existe todo un mundo ahí fuera que puede aportar muchos beneficios en nuestras aulas. Es en este contexto donde nace el ASN.

En laescuelaconciencia nos planteamos dos preguntas: ¿Por qué nadie hasta ahora ha unido en una misma filosofía de trabajo todos aquellas metodologías y estrategias que están a la vanguardia de la educación? ¿Por qué hablas con un claustro de profesores que alaba los beneficios del aprendizaje basado en los  número pero a la vez, cuando les intentas comentar tu visión de la importancia del aprendizaje por proyectos significativos, notas que se ponen a la defensiva con una expresión no verbal que viene a decir: «Eh, yo soy de ABN no de ABP. Se que los proyectos funcionan pero no están al nivel de lo que nosotros hacemos«?

Cuando empezamos a dar posibles respuestas a estas cuestiones decidimos que lo que hace falta en nuestras escuelas no son más métodos novedosos de aprendizaje, sino aunar en una misma práctica docente todos los avances en educación que ya se ha corroborado que funcionan y que no necesitan ser testados para conocer su idoneidad, ya que cuentan con el respaldo de varios años de puesta en práctica con buenos resultados y, sobretodo, porque cuentan con el respaldo de la ciencia. Y la ciencia es incuestionable. Por este motivo, todas las estrategias educativas que se recogen en el ASN están respaldadas por las Neurociencias y por la Psicología Evolutiva.

Pero no quisimos quedarnos aquí. En todas las leyes educativas internacionales de los últimos años se da una gran importancia al desarrollo de los valores y competencias sociales en los alumnos, ya que la escuela no puede ser una institución alejada de la sociedad y en ella es donde se deben de consolidar los aprendizajes relacionados con la convivencia que se adquieren en el seno de la familia o donde debemos ayudar a aquellos niños que no han tenido la suerte de recibir estos valores en casa a adquirirlos para desarrollarse plenamente en las 3 grandes eses: Saber, Saber hacer y Ser.

De este modo fue como empezó a gestarse la práctica educativa basada en el Aprender a Ser y la Neurociencia; una manera de entender la educación que huye de la consideración de metodología donde se establece que si no existen unos valores que te ayuden a crecer como Persona no hay verdadera educación y, por supuesto, donde los avances en la ciencia son la base de los planteamientos didácticos que se planifican.

La práctica educativa ASN se entiende como un conjunto de matrioskas (muñecas rusas) en las que antes de plantear qué actividad vas a proponer, tienes que tener en cuenta una serie de condicionantes que harán que dicha actividad resulte efectiva para tus propósitos o no. A continuación, detallamos cuáles son estas matrioskas para que puedas entender mejor de lo que estamos hablando.

La primera de las matrioskas es «la ciencia y la legislación«, ya que como es obvio los planteamientos didácticos que llevemos a la práctica deben estar enmarcados en la legislación actual y respaldados por los avances de la Neurociencia.

La matrioska número dos incluye los «principios educativos» en los que se debe apoyar la edificación de todo aprendizaje. Sin ellos, estaremos construyendo sobre un terreno pantanoso que al final acabará por colapsarse. Todos hemos visto que esto ocurre en muchas ocasiones en las que se habla de fracaso escolar sin reconocer las causas, cuando realmente se ha hecho todo bien pero sobre una base poco sólida que sustente todo lo aprendido.

La tercera matrioska es «el entorno«. Tener un contexto (entendido como escuela) donde se respire un buen ambiente para el aprendizaje y tener unas aulas acondicionadas conforme nos marca la ciencia no supone un gasto extra, simplemente se tiene que saber cómo hacer.

La cuarta matrioska tiene dentro una serie de consideraciones entendidas como «técnicas y procesos imprescindibles» que tenemos que tener presentes si queremos que nuestra práctica docente llegue a buen puerto. Como veremos posteriormente, cualquier metodología nos sirve si la usamos en el momento y el lugar adecuado, pero no será realmente efectiva si no aplicamos una serie de condiciones a nuestra labor diaria.

La matrioska cinco incluye las «metodologías activas» que podemos llevar a la práctica. Todas ellas válidas siempre y cuando se utilicen de manera correcta en el momento en que sean adecuadas para llevarse a cabo y, sobre todo, siempre y cuando se hayan respetado las consideraciones que se destacan en las cuatro primeras matrioskas. De aquí que existan tantos métodos y maneras de enseñar que proporcionan buenos resultados: todo vale siempre que los planteamientos iniciales sean los apropiados.

La última de las matrioskas incluye todas aquellas «estrategias en la práctica» que se ha comprobado su validez, gracias a su utilización en numerosas escuelas e institutos de todo el mundo. Estas estrategias se pueden llevar a cabo sea cual sea la metodología que sigas en tu aula.

Estas muñecas rusas debes ir dejándolas apoyadas en una mesa mientras las abres, una mesa a la que llamamos evaluación. La evaluación debe estar presente en cada momento, en cada acción y en cada sujeto que forme parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. Solo de esta manera conseguiremos los resultados que tanto buscamos.

Como podéis haber comprobado, el ASN se resume en esta frase: la base de las acciones didácticas es la ciencia, donde si seguimos los principios que nos fijan, cualquier metodología y manera de ayudar a nuestros alumnos puede ser válida siempre que no olvidemos que sin aprender a ser mejores personas no hay verdadera educación.

Si quieres conocer más sobre nuestra manera de entender la educación, puedes dirigirte a la pestaña de formación de nuestra página web.